Recuerdas el día en el que nos conocimos? el día en el que nuestros ojos se encontraron?
aquel día en el que durante los 10 primeros minutos no sabíamos que decirnos?
Lo recuerdo, estabas esperando en el sitio donde habíamos quedado, te notaba nervioso, sin saber muy bien como reaccionar en ese momento. Yo, al igual que tú, estaba nerviosa, ansiosa, deseaba tanto que llegara ese momento…
allí a lo lejos, de pie, esperando con la cabeza alta, con esas gafas de sol que ocultaban tu mirada, tenias las llaves en la mano, jugabas con ellas, los nervios hacían que tus dedos las moviesen una y otra vez, era tu forma de “defenderte”, de protegerte de ese vacío que se formaba entre tú y el mundo, ese silencio que se crea cuando parece que el reloj se haya detenido, el tiempo permanece parado, haciendo que aquello que tanto deseas, se pierda en el universo y nunca llegue. Ese sonido, el sonido de esas llaves, era el que mantenía todo unido, evitaba que ese deseo se perdiera en el camino.
Aun estando a varios metros, podía oír el sonido que producían, las oía como si estuviesen cerca, muy cerca… tan solo nos separaban un par de metros, me detuve, levanté la cabeza lentamente y fije la mirada en ti, esforzándome en encontrar esos ojos, esa mirada que te empeñabas en ocultar tras unos cristales negros…
no sabía que hacer, estaba paralizada, tenía tantas ganas de avanzar, de acercarme a ti, de sujetar tus manos, de quitarte esas gafas y abrazarte, de poder decirte al oído todo aquello que deseaba. Aquellas palabras habían estado en mi mente todo el camino, y al encontrarme frente a ti… volaron, desaparecieron, no había palabras, mi boca se hallaba cerrada, por mas que intentaba articular palabra, no salia sonido alguno… furiosa de no conseguir nada, impotente al no saber como reaccionar, quería decirte tantas cosas en ese momento, sentía tanta alegría de verte, de tenerte tan cerca… no pude evitarlo, y comencé a llorar, manteniendo esa sonrisa que había permanecido en mi cara desde el primer momento que te vi…
no sentía pena, no sentía dolor, tan solo felicidad e impotencia, nada más…
fue entonces cuando me dejaste ver tus ojos, llorosos, y te aproximaste a mi, levantaste tu mano, apartaste esas lágrimas de mi, y entre sonrisas y nervios, me dijiste: estoy aquí.
recuerdas el abrazo que nos dimos? recuerdas con la fuerza que te abracé? recuerdas aquello que te dije?
recuerdo estar ahí, recuerdo esa sensación al oír tu corazón latir…
Lo recuerdas?
algún día podremos recordarlo, algún día llegará.
Y aquel día, algo de esta historia se hará realidad.
recuerdas lo bello que es soñar?
Que bonito
Y es que hay ciertos sentimientos, que son bonitos, y esta historia parece hecha de ellos
yo últimamente sueño mucho! esa suerte que estoy teniendo
Que bonitooo!!
Me ha encantado!!
Algún día.
Emocionante, Fany.
Lo recuerdo.
Esos momentos son imborrables. Quien no lo haya vivido que haga por vivirlo. Qué bonito es sentir cosas incontrolables. Que bonito es.
wow!!!
esta genial
como es que a veces
soñamos tanto
y por mas que deseamos los sueños no se cumplen
pero en fin
sin tener sueñas
tal vez no seguiria adelante
bye!!!!!
Recordar es sinónimo de haber vivido….
Tarde o temprano los sueños terminan convirtiéndose en realidad…
Besotes!
Simplemente hermoso…
Me ha encantado…simplemente eso. Un bonito post. A veces los sueños se pueden hacer realidad.
Un beso
Muy bueno… mis felicitaciones artista
me ha gustado y me he quedado con más ganas de leer
ay xiquilla canto tiempo sin pasarme x aqui… perdon!!!! tengo un jaleo con los links y con todo… os traspapelo por toas partes
el post muy bonito. los sueños son posibles, o han sido posibles.
muy bonito
perdona por mi ausencia pero los exámenes están a la orden del día!! hoy he tenido un descansillo y me he pasado por aquí. Bonito post la verdad, y es que a quién no le pasa en cierto modo lo que cuentas? Un beso!